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Rutas desde Hoyos de Miguel Muñoz


Ruta Barrera del Sanar (color rojo)

Duración: 2 horas

Época recomendada. Todo el año

Dificultad: baja

Recomendaciones: Botas de agua en primavera-invierno, hay que cruzar el río y en esta época lleva más agua, en verano no son imprescindibles se cruza el río pisando las piedras más altas.

Tomaremos como punto de partida el alto de la carretera que viene de San Martín cogeremos la calle de la izquierda barrio de la China dejando las casas a la derecha un poco más adelante a la derecha observamos dos "tinaos" para los carros. Cuando se acaban las casillas en el lado izquierdo el camino se bifurca tomaremos el sendero de la izquierda por debajo de la casilla que nos encontramos de frente, es el camino de los Vallijuelos. Proseguiremos el camino y en la próxima bifurcación giraremos a la derecha por una calleja que nos lleva a la Cepilla el Guijo vemos una cañada que cruzaremos y seguimos el camino de frente. Al llegar al alto nos encontramos un pinar a la izquierda si miramos al frente lo que vemos al fondo la ladera de esa montaña es la Barrera el Sanal a partir de aquí comienza el descenso con una gran pendiente, a los lados del camino podrás ver las profundas cunetas producidas por la erosión del agua al correr en tanto desnivel. Al llegar a un trozo de pradera y pasada la cerca que tenemos a la derecha tomaremos el camino de la izquierda que nos lleva al rió, lo cruzaremos y al pasar todo ese conjunto de rocas que tenemos de frente llegamos a la Barrera el Sanal. Hay un dicho que todo el mundo conoce: "Si los cristianos supiesen lo que hay en la Barrera el Sanal ni de noche ni de día dejarían de cavar”... pero sí es cierto que mis abuelos mandaron hacer la pared del prao de las siyuelas a unos portugueses y dejando la herramienta abandonada, el trabajo sin terminar y sin cobrar se fueron... ¿por qué?...
Si os queda aliento podéis subir hasta la cuerda de la barrera, es un excelente mirador.


Ruta del Arremoro (color verde)


Ruta a Peña Cachá (color amarillo)

Duración: 3-4 minutos en coche, 1 hora andando

Época recomendada: todo el año, en primavera el campo esta todo florecido, es mucho más bonito y tiene un aroma especial.

Dificultad: baja

Recomendaciones: calzado deportivo ya que hay agua.

Salimos desde la fuente de la torre. Situados en este lugar tiraremos por la carretera de Navadijos que sala frente a la fuente, entre el campanario y la casa rural. Este primer tramo lo podemos hacer en coche, seguiremos la carretera hasta que en la subida nos encontramos un pinar a la derecha y una alameda ala izquierda. Si llevamos el coche lo dejaremos aquí.
Comenzamos la ruta a pie por el camino que sale a la derecha sin dejarle en ningún momento, nos dirigimos hacia el punto mas alto donde vemos unas antenas de telefonía. Cuando pasamos un trozo de calleja con un pinar a la derecha, subiendo un poco mas a la izda. Del camino encontramos unas rocas grandes donde podemos hacer una parada, desviándonos un poco a la izda. Del camino. Divisaremos Navalsauz, el Peñón del Fraile y cueva del maragato al fondo.
Habiéndonos tomado este respiro proseguimos el sendero hasta las antenas.
Nos encontramos con un vértice geodésico y un espléndido mirador
Desde el que divisaremos: el macizo central, puerto el Pico, puerto Menga y puerto Chia.
Una vez que estamos aquí si volvemos la vista atrás tenemos:
Sur-Oeste: Hoyos de Miguel Muñoz (Huyuelos) nuestro punto de partida, -cabeza castaño y al fondo el macizo central de Credos con el pico Almanzor.
Sur-Este: veremos San Martín del Pimpollar y el Puerto el Pico.
Este: Venta del Obispo, Hoyocasero, casas del Arrelobo y toda esa sierra.
Nor-Este: Serrota y el puerto Menga.
Oeste: Puerto Chia.


Ruta a "Lluvia de Estrellas" (color azul oscuro)
(Datos de Javier Álvarez Méndez y Anasofi)

Las perseidas o Lagrimas de San Lorenzo, es la lluvia de estrellas fugaces que todos los veranos nos invita a observar el cielo y acercarnos un poquito mas a la astronomía.
Pocas personas aparte de los religiosos se preocupan por saber cual es el santo del día. Hasta hace unas décadas el santoral era tan importante que era muy común la costumbre de bautizar al recién nacido con el nombre de santo de la fecha. También se utilizaba para algunos acontecimientos importes o poco comunes.
La astronomía estuvo a la usanza de la época y bautizo con el nombre del santo del día a una lluvia de estrellas que ocurría en otros tiempos el 10 de agosto. Las llamo “lagrimas de San Lorenzo”, hoy conocidas con el nombre de la constelación de que parecen venir las estrellas fugaces que genera, “las Perseidas”, por la constelación de Perseo.
Con el paso de los siglos, el lento movimiento de las constelaciones, hizo que la fecha de las perseidas se produzca hoy el 12 de Agosto.
Este espectáculo como fuegos pirotécnicos celestiales, es el mas conocido, aunque también puede ser visto días antes y días después, del 3 al 24 de Agosto.
Aunque en la actualidad esta lluvia de estrellas presenta niveles de actividad normales, es decir, unas 100 estrellas fugaces a la hora en las mejores condiciones de visibilidad y cuando ocurre el máximo, sigue siendo la favorita de los amantes, y no tan amantes, a la astronomía debido a lo atractivo que resulta salir al campo a observar el cielo estrellado en los meses de verano, como ocurre con los visitantes de Hoyos de Miguel Muñoz, que aprovechan las fiestas en honor a San Lorenzo para desde el punto que indicamos en el plano y como lugar idóneo para este propósito, ver las Perseidas.
Las estrellas fugaces o meteoros son pequeñas partículas de polvo, no más grandes que la cabeza de un alfiler, que se desintegran a unos 100 kilómetros de altura. La velocidad estimada que tienen las perseidas como termino medio es de 60 km/h y su brillo es producido por la ionizacion causada por la liberación de su energía en las capas altas de la atmósfera donde se cortan las prolongaciones hacia atrás de los trazos meteoricos, se encuentran en la constelación de Perseo.
Para ver el mayor numero de estrellas fugaces es necesario dos cosas; encontrar un lugar oscuro lejos del alumbrado publico y estar como, como en Hoyos de Miguel Muñoz en cuanto al primer punto, siguiendo el camino indicado en el plano. La segunda condición se consigue con abrigo y buscando una buena posición, por ejemplo estar tumbado.
Uno de los factores que más afecta a la observación de meteoros es la luna ya que su brillo evita que observemos los más débiles. Los días que no haya luna llena son los mejores.
Si quieres disfrutar con nuestras fiestas en honor de San Lorenzo y además aprovechar a ver este espectáculo en un medio idóneo para este fin, no debes olvidar que para el 10 de Agosto en Hoyos de Miguel Muñoz podrás disfrutar en un doble sentido.


Ruta de las moras "rondillo" (color azul claro)

Duración: 5 minutos en coche y hora y media a pie.

Época recomendada: todo el año para conocer estos bonitos rincones, para coger moras desde el 10 de agosto hasta mediados de septiembre aproximadamente.

Dificultad: baja

Recomendaciones: calzado deportivo, a ser posible impermeable (botas de agua) excepto julio-agosto, hay agua.

Punto de partida: fuente “el aguilón” o alto de la carretera que viene de San Martín. Este primer tramo es el que podemos hacer en coche, bajaremos toda la carretera dirección San Martín del Pimpollar kilómetro y medio aproximadamente. A pie en la primera curva que tenemos a la derecha encontramos la ermita de Nuestra Señora de la Concepción, seguimos la carretera, encontramos verdes prados y extensos cerros llenos de piornos que en primavera florecen y dejan todo el campo amarillo contrastado con el verde de las praderas. Pasaremos por un pequeño puente sobre un arroyo y subiendo la cuesta, en lo alto a la derecha tenemos una piedra grande, es fácil subir y tiene bonitas vistas. Proseguimos nuestro caminar hasta que encontramos un pinar a la derecha, nada más pasarlo si llevamos el coche lo dejaremos en este lugar. Pasado el pinar tenemos una cañada a la derecha (la caña la Hoya la Juana) con una portera que abriremos y volveremos a cerrar, encontraremos ganado suelto pastando, al que no molestaremos, son animales inofensivos. Bajaremos hasta el final de la cañada donde a la derecha hay una calleja estrecha que tomaremos. Si es a mediados de agosto, septiembre es época de moras, en esta cañada toda la pared de las cercas que hay a la derecha tiene buenos zarzales con ricas moras que podemos tomar con azúcar machacadas, hacer mermelada o un buen licor de mora. Al acabar la calleja encontramos un lugar muy bonito, baja un arroyuelo, restos de lo que algún día fue una poza grande y árboles. El agua, la vegetación exuberante y las rocas hacen de este lugar un rincón con encanto quizá algo salvaje, pero muy natural y acogedor. Siéntate en una piedra, respira profundo, cierra los ojos, escucha los sonidos: el agua correr el canto de los pajarillos, el aire al mover las hojas de los árboles...
Habiendo tomado un respiro proseguimos, hacia delante y nos volvemos a encontrar otra pradera que al acabar nos encontramos con un camino que tomaremos a la derecha pasaremos otra portera. A partir de aquí, os propongo dos opciones:
1ª para los que están cansados o los más cómodos el camino sencillo y de vuelta a casa que se puede hacer volviendo sobre nuestros pasos o una vez pasada esta ultima portera seguir el camino de frente que nos lleva por otra calleja donde también abundan las zarzas, al pasarla llegamos a un rellano donde a la izquierda encontramos una poza, observa su construcción, y toma aliento un poco mas adelante el camino tiene una buena cuesta, cuando estamos subiendo a la derecha podemos ver distintos árboles a la orilla del arrollo que riega todos esos prados al acabar de subir ya veremos la carretera a la derecha y la piedra grande que nos sirvió de mirador al principio de la ruta. Bordearemos estos prados que tenemos a la derecha y llegamos a la carretera de vuelta al pueblo.
2ª para los más atrevidos ya que este camino es un poco abrupto o salvaje pues apenas queda vereda. Cuando hemos pasado la anterior portera, inmediatamente a la izquierda tenemos una calleja con otra portera que no es fácil abrir, pero se puede, si no levantando un poco la alambrada pasaremos por debajo o saltaremos la pared. Es el camino que nos lleva al robledo, una calleja muy estrecha con piornos, espinos, zarzas, pasada la calleja encontramos un claro con una vereda medio perdida por la parte izquierda a la par de la pared de las cercas, divisamos los robles con sus agallones en la pendiente de esta ladera. Por esta vereda llegamos a un trozo más llano, lo primero que vemos es una piedra plana sobre otras tres más pequeñas en vertical es decir una mesa baja, un poco mas adelante hay una piedra grande en la parte anterior y en la de debajo de esta unos trozos de pared, restos de los chozos que en su día sirvieron de casa para los cabreros. Este lugar “el robleo” durante muchos años fue alquilado a cabreros que traían hasta aquí su ganado para alimentarlo desde el día San Pedro hasta los Santos. Era ajustado por un precio en efectivo, comprometiéndose a matar un chivo, hacerlo en caldereta y acompañado de buen queso de cabra hecho por ellos servia para invitar a todos los socios propietarios del terreno donde pastaban las cabras. Los socios por su parte aportaban el pellejo de vino y el pan. Celebrándose así un día festivo al final de la temporada en domingo. Siendo una bonita romería que por falta de cabras o por los adelantos de esta vida moderna se ha perdido, ha quedado en el olvido como parte de nuestra historia.


Cueva y fuente de la Mora (color rosa)

Dificultad: baja

Época recomendada: Todo el año.

Duración estimada: 1 hora y media (ida y vuelta)

Recomendaciones: Calzado deportivo, linterna y en verano protector contra mosquitos.



Tomaremos como punto de partida la fuente del aguilon de cara a ella seguimos la calle la ermita por la esperilla, primera bocacalle a la izquierda, donde al acabar, las casas nos encontramos con alguna casilla para continuar por el camino y ya podemos hacer nuestra primera parada para poder contemplar a la derecha del camino algunos tinaos, (aprovechando para pared, rocas grandes y piedra sobre piedra, teniendo como techo cuatro cuartones y piornos, tipo chozas, sirven para guardar los carros y de cobijo para burros, caballos y vacas).
Estos carros ya deteriorados por el paso del tiempo, tirados por la yunta de vacas acarrearon centeno, hicieron muchos viajes de heno, cargaron patatas, manzanas, leña o se cargaban de costales de granos de centeno para llevarlos al molino y convertirlos en harina. Apenas son utilizados actualmente. Aquí los puedes ver.
Tambien veras el cerrillo, agrupacion de piedras, rocas de granito, algunas lancheras, otras alta y la mas nombrada la piedra bejerana, practicamente redonda y casi inaccesible (no podra subir a ella a pelo), si dejas volar tu imaginacion descubriras en esas piedras formas de animales.
Seguimos por el camino hasta llegar a la zona mas alta del cerrillo, donde nos encontramos un pinar a la izquierda y antes de llegar a el, el camino se bifurca para tirar por la izquierda hasta encontrar una portera que rebasamos y dejandola cerrada para seguir por el camino al lado del pinar, a la derecha veremos la cañada de la Nava y otro trozo de cañada, la tejera, hay una poza y al lado un monticulo con una hondonada y piedras, restos del tejar (horno donde antes se cocian las tejas).
Desde aquí ya divisamos los riscos de piedras que van escalonadas, practicamente al frente en direccion donde nos dirigimos, desde lo alto de esta ladera, el ultimo risco que divisamos, el mas grande, nos sirve para situarnos y encontrar la fuente de la mora.
Según dice la leyenda, cuando estos territorios fueron habitados por los moros, a esta fuente iba la mora a lavarse y a peinarse.


Es una fuente ubicada a la altura del cuarto risco, el mas grande y al final, cuando este se esta acabando y por la parte izquierda de el según vamos, encontramos varias rocas, la que la que antecede a la mas grande tiene todo el frente plano, en el medio hay un agujero, es la fuente la mora, (no mana y nunca se seca), es lo que aquí se dice, pero la verdad es que nunca rebosa y si sacas agua de ella, con el tiempo vuelve a reponerse el agua, sin rebosar. Para los curiosos dire que la piedra es en la parte baja de granito y en la parte alta de cuarzo.

Seguiremos los riscos adelante, hasta llegar al ultimo que hay antes de cruzar el rio y por el mismo lado izquierdo o la parte abajo encontraremos la cueva de la mora.
Dentro de ella se pueden ver tres agujeros, uno a la derecha y otros dos de frente, si vas a entrar llevate linternas para observar el techo.

Ya despues de estar aquí, bajaremos al rio de la siyuelas y a esa misma alutra si lo cruzamos esta la fuente del molino, donde puedes echar un traguito de agua.
Agua fresca y rica, cristalina y transparente. Mira el rio, el agua corre, parece un espejo y sin que te quieras mirar alli veras tu reflejo.