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Introducción y entorno En la antigüedad

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De 1700 a 1900

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Iglesia

La Venerable Madre María de Jesús y el Espino



En el año 1.635, el 46 de la edad de la Venerable, empezó esta a dictar su vida y su padre y pastor a escribírsela según que ella le dictaba, y dio principio de la manera siguiente:
“Jesús, Maria y José me den luz y me ayuden en lo que voy a decir: Digo que de mi digo, que soy el mas vil gusano que sustenta la tierra: Digo que por obedecer a mis Padres de confesión Andrés Sánchez Tejado, que fue el primero, y cura de este lugar de Hoyos del Espino…”

Cuadro de la Venerable en la Iglesia conventual de las madres carmelitas de Piedrahíta


Existen amplios escritos de esta singular figura que hoy aun veneran las gentes de Hoyos del Espino, hasta el punto de dedicarle una fiesta anual en su honor.
Fue hija de Juan Muñoz y de Maria Sánchez Chamorro; consortes de buenos procederes y religiosas costumbres: pobres de riquezas temporales, pero ricos de las eternas.
De este matrimonio nacen la Venerable y su hermano, el Venerable José.
Nació aquella Rosa que, como se lee en su vida impresa, tanta fragancia dio al Carmelo, en el lugar de los Hoyos del Espino, muy conocido, sobre todo en la Edad Media, en nuestra Península ibérica, en Roma y hasta en la celebre Tolemayda, San Juan de Acre, por la incorporación que al Santo Hospital, fundado por la Caballería de San Juan en esta ciudad, se hizo por la Santa Sede del que en Hoyos del Espino servían freyres de aquella caballería.
No se ha encontrado el día de su nacimiento, pero si su bautizo, el 25 del mes de Diciembre de 1.589.
Cuenta su historia que a los tres años de edad, Dios que es maravilloso en sus Santos adelantola su Majestad el uso de la razón…
Conviene advertir al lector o lectora que los pequeños retazos que se recogen en esta breve alusión a la Venerable, son sólo eso, pequeños retazos que hoy pueden sonar a leyendas e historias que sin duda alguna existieron pero que guardan una gran distancia en nuestra actual cultura en relación con aquellos tiempos, no así con la espiritualidad que la vida de la Venerable guarda, difícil de entender en tiempos de hoy donde lo espiritual no parece ni mágico ni divino, al menos para el gran publico, que dirían los del marketing. Creo que la persona que este interesada en conocer mas profundamente la vida de la Venerable, debe recurrir al libro cuyo titulo he utilizado para este articulo o al otro de mas reciente publicación de López Sendin (Alfonso Maria) O. Carm. Titulado “Flor de Gredos”.

Así y en otra alusión a lo escrito de la Venerable, sigue contando su historia que “En el solemne día del Corpus del mismo año se desposa con el Niño de Nuestra Sra. Del espino”.
La Venerable lo empieza relatando de esta manera:
“De edad de tres años andábamos yo y una prima mía haciendo casitas, y dixome la prima que se quería desposar con un muchacho; yo fui a casa, y dije a mi madre: Mi prima Matea se desposa con fulanilla; yo también me quiero desposar. Dixo: Si, mi hija, que buscado os tengo el Novio. ¿pues donde esta? La dixe. En la Iglesia, que le tiene una Señora muy principal, que le da a todas que sea su Desposado. Yo tuvelo en cuenta y no podía olvidar lo que mi madre me había dicho…”
Al parecer fue la Virgen de Ntra. Sra. Del Espino la que hace de Madrina …”La dixo en esta ocasión Ntra. Sra. Preguntase al Niño si quería desposarse con ella, y que entonces: Niño, ¿quieres desposarte conmigo? Y la respondió: Si me das tu corazón. Y ella entonces respondió: Yo te lo doy con mucho contento. Alargaron ambos, dice, los bracitos y cogiendo Ntra. Sra. Las manecitas de entrambos, hizo que se desposasen y se diesen las manos”
Casa donde probablemente nacieron y se criaron los dos venerables hermanos


Pero no todo iba a ser tan tierno como comento en su escrito el autor antes referido, los sacrificios y calamidades a que se va a ver sometida la Venerable, son hoy impensables en la vida de cualquier ser humano, contando además con apariciones de diverso tipo, desde la Madre de Dios Dolorosa, al relato que ella misma cuenta de cuando se le apareció un perro negro que debió ser el diablo, o cuando hablo con la Santa imagen del Espino. Padeció penitencias, mortificándose y disciplinándose ella misma, así lo cuenta.
También cuenta como trata su made de casarla, a lo que la Venerable responde “No seria sino al de Dios, por yo tengo dado el si; y a otro mejor Esposo prometí fidelidad, que he procurado guardar” Porfiaba su madre amonestándola y castigándola también para que se casase; Y en dos años, dice, no dexo de castigarme y andar tras mi”
Conoce la madre la inocencia de su hija. Día del Corpus Christi. El demonio en figura de sacerdote, trata de sorprender a la Venerable, mas la Santa Virgen del Espino viene en su auxilio y la da la mano, y el Niño la ordena que le siga, y, arrobada por diez horas, ve grandes cosas.
Pero también tenia otras ocupaciones mas humanas, así el Ilmo Sr. De Ayala, Obispo de Ávila en el año 1.735 da orden de que se averigüe la ocupaciones de esta pobre aldeana que desde muy pequeña se ejercitaba, por mandato de sus padres, en todas las faenas del campo, culvando la hacienda de que se mantenían, iba con los carros de su padre, cuando mayorcita, a vender maderas de pino a Salamanca, acarreaba leña para casa, y hasta arar los linares cuando su padre se lo mandaba, guardaba vacas hacia Cabeza Mesada, pero no olvidaba el ir a la iglesia en cuanto el tiempo se lo permitía y seguir con mas mortificaciones y penitencias.

Una de sus labores era la de trillar en las eras


Según relata el libro II cap. II de su vida, un martes de carnaval, cuando la Venerable dijo a sus padres que por la noche se quería ir a entretener un poco; a que la contestaron: “Hija, estate con nosotros” y porfiando ella humildemente, consiguió la licencia; y cuando los padres juzgaron iba con otras doncellas a divertirse con los pasatiempos propios de Carnestolendas, se fue a la iglesia…Pidió la llave a la Santera y aunque esta la invito a cenar con ella por el mal tiempo que hacia la Venerable contesta: No, tía; viva muchos años, que yo me quiero ir a rezar dos Ave-Marías. Se entro en la iglesia, se puso de rodillas en las gradas de la capilla mayor, empezó su oración, y la continuo toda la noche; … así le sucedió en aquella noche de carnaval a la serranilla que oraba en Santa Maria del Espino (Hoyos del Espino), que de lo mucho que nevaba y entraba por una ventana de la iglesia, amaneció cubierta de nieve el miércoles de Ceniza. Y era tanta la ventisca y valforinas que andaban por la mañana, que, como deponen los testigos, siete personas solamente subieron a tomar la ceniza de religiosa practica… Entraron el cura y feligreses en la iglesia, y ¡cuanta no seria su sorpresa cuando vieron aquella penitente feligresa toda cubierta de nieve y tan helada, que hubieron de llevarla a la casa de la Santera, donde, encendiendo lumbre, tomando algún calor, volviose en si!

Casa de la madre de Dios, Carmelo de Piedrahíta. Acá vino conducida por las repetidas llamadas divinas.






En el año 1.658 fue Dios servido de quitarla la vista, y vivió sin ella hasta enero de 1.662, en el que el Señor se la llevo a gozar (como piadosamente se cree) de su eterno descanso.
Antes de su muerte son tantos los hechos que la acontecen que a mi mas ateo que creyente se me escapan a la comprensión de los mismos, pido disculpas por ello, pero el interesado puede leerlos en los libros que han servido de base a esta brevisima recopilación y que al principio aludo. En esos hechos, cuando menos, se puede encontrar Amor, Caridad y Sacrificio, mucho sacrificio, quiza teologia, fe y relacion con lo divino.
Con las mortificaciones tan continuas y sangrientas disciplinas con las que la Venerable virgen castigaba su cuerpo, y sobre todo con el lance amoroso de las cinco azucenas, la que, como ella dice, todo su cuerpo quebrantado y con una enfermedad muy trabajosa, y sin poder comer pan sino es legumbres, y aquel quebrantamiento la vino a postrar tanto, que la obligo a hacer cama y a enfermar de la enfermedad de la muerte…
Enferma del divino amor la Venerable Virgen, y del que murió al fin abrasada, cumpliéndose lo que en cifra y sagrado velo la indicara el Señor:”de que su muerte había de ser de amor”
Fue, pues, la muerte de la Venerable Virgen, hora entre diez y once del día 25 de Enero de 1.662, a los setenta y dos y un mes de su vida.
Su cuerpo quedo como si estuviera viva.

Es la Madre de Dios, por su santa imagen del Espino, la que hace saber a la Venerable Maria la voluntad de su Santísimo Hijo para que se haga religiosa, extremo que no debió gustar a un comisario del santo oficio, llamado Juan García, cura párroco de Villatoro, que tras unos interrogatorios la puso presa. No obstante el Padre eterno la ordena sea monja en Piedrahita, donde en un principio se la niega el habito a la Venerable que entra de criada de doña Isabel Calderón hasta que la visten el santo habito.
Fue viajera, llego a Amavida, Cantiveros, Alba de Tormes, Ávila, incluso Madrid o Bernui Zapardiel donde muere su hermano y donde recibe revelaciones, visiones y mas mortificaciones rigurosísimas, extendiendo su caridad a vivos y difuntos que padecían a la sazón en el purgatorio. También viaja a Granada a ayudar a morir a Don Antonio Calderón.